"Hay una fiebre mundial por dar con el despertador ideal, ése que nos saque de la cama sea cual sea la circunstancia. Los hay que corretean por la habitación, que vuelan como un mosquito, que se esconden debajo de la cama...
También otros modelos optan por desafiar al dormilón con un juego, como un puzzle o recoger unos huevos en una cesta, para cesar en su incesante sonido.
Y no olvidemos la vena naturista, la de los sistemas que simulan el amanecer natural, con encendido gradual de la luz y acompañamiento de gorgoritos y música chill.
¿Con cuál modelo quedarse?
Bueno, los despertares son como los culos, que cada uno tiene el suyo. Pero nosotros planteamos una fusión entre ambos conceptos, un despertador que te espabile pero sin que te dé un infarto de miocardio. Por eso nos gusta este diseño de Sofie Collin & Gustav Lanberg, una especie de alfombrilla-despertador que obliga al somnoliento a plantar sus dos pies sobre ella para desactivar la alarma. Y además trae una pantalla donde pone la hora. Fácil, práctico y muy abrigado."
La verdad es que yo me quedo con el de toda la vida....jejejeje



1 comentario:
Yo creo que la mejor manera de despertarse pronto es llegar tarde el día anterior... te levantas sin despertador y hasta tres cuartos de hora antes
Respecto al método de la alfombrilla, te digo yo Paco, que yo pongo los pies en el puto despertador y me meto en la cama en 0,2 segundos, en modo sonámbulo y ni me acuerdo al día siguiente
Publicar un comentario